♥•´¯`•.••♥*♥••.•´¯`•.••♥ mis puntazos momentaneos y …tú…♥••.•´¯`•.••♥*♥••.•´¯`•♥

…sueños…

 

Ayer soñé que cantabas mientras me dabas un beso.

Tu voz entraba en mí por la boca en vez de llegarme por los oídos.

Te escuchaba con la lengua

y me daba cuenta de que había un leve sabor de mar en tu voz.

Cantabas dándome un beso.

Tus manos también estaban mojadas.

La sal de tus labios despertaba en mí una sed multiplicada.

Y esa sed me hacia ir de una de tus bocas a la otra.

Y cantabas por todas partes, llenándome con tu voz.

Llegó un momento en que tu voz, como un líquido brillante,

salía también de mi boca.

Se desbordaba cubriéndome.

Pero en realidad debería decir cubriéndonos.

Cambiaba el color de nuestra piel.

Transformaba todo en nosotros, incluso nuestras huellas digitales.

Nos preguntábamos quiénes éramos ahora.

Y nos respondíamos con cautela, casi cantando en voz baja:

somos otros cuerpos dentro de nosotros.

Somos dos amantes separados que murieron con sed uno del otro.

Sólo ahora, en estos cuerpos de agua hirviente,

hemos podido reunir de nuevo un ardor disperso.

Estábamos diluidos, obscuros, fríos.

Ahora nos concentran una pasión y una sed ajenas.

Un sol extraño invocó al nuestro.

Así decía tu canción,

mientras me dabas un beso y todo comenzaba de nuevo.

Sueño del tiempo

Soñé que mientras te besaba,

tu boca se iba volviendo más profunda,

tus labios sabían de pronto ser anchos o delgados según la sed,

el hambre, el ansía que teníamos.

Tu lengua sabía ser leve anuncio de la humedad

o invasión total de tus mareas, torrente, marejada en mi boca, en mi cuerpo.

Eras tantas y la misma que te adoré de mil maneras.

Con la misma llama encendida.

Pero además del arcoiris de formas que tu cuerpo era,

había una sola transformación constante:

el canto cada vez más grave de la edad.

Cambiábamos juntos.

Saboreábamos las nuevas hendiduras de nuestros labios madurando.

Nos alegrábamos de comprobar, con la lengua,

que en la comisura de nuestros ojos

la risa compartida tanto tiempo había dejado ya sus huellas.

Líneas de fuga, marcas de acumuladas alegrías.

Todo esto sucedía mientras hacíamos el amor,

como tantas veces, interminablemente, sin principio ni fin,

sin buscar una sola cumbre sino muchas repartidas entre tu piel y la mía.

Entre una luna llena y la siguiente; o la anterior,

porque el tiempo era un río extraño que simultáneamente bajaba y subía.

Viajábamos en el tiempo.

Y había de pronto hendiduras entre nuestros besos,

donde parecían asomarse otras personas,

que éramos tú y yo pero no éramos.

Otros viajeros del tiempo amoroso, andaban entre nuestros besos.

¿Quiénes eran?

Tal vez tú y yo mañana.

Tal vez ancestros del hambre de nuestros cuerpos.

Nuestros Sonámbulos.

 

-Alberto Ruy-Sánchez-

4 comentarios

  1. PANDA

    PASION POR UN ANTIGUO AMOR SUPONGO, CUANDO LOS TABUS MIEDOS Y DEMAS NO ESTAN SE DEJAN LLEVAR POR LA PASION,MEDAN GANAS DE BESARTE YO PERO CLARO NO SERIA IGUAL.

    28 mayo, 2009 en 11:57

  2. MAFALDA

    MI BRUJITA ,,NORMAL JOER VEVER AGUA SALADA NO SIENTA NADA BIEN EEEEE,,,,

    28 mayo, 2009 en 12:31

  3. Muñeca

    SUERTEUN SALUDO

    28 mayo, 2009 en 12:59

  4. Le

    iirrriiiissss se caaaaleeentooooo ! Iiiiiirriiiissss seeee caaaleeenttoooooo! leeeru leruuuuuu leeeeeruu

    28 mayo, 2009 en 15:11

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